«I» Ann Bennatton

En noviembre de 2006 decidimos instituir la Medalla «Anne Benatton» para premiar al alumno del Diplomado en Interpretación más destacado del año.

En los años sesenta, un grupo de personas tomó un curso de interpretación que no duró muchas horas. Del grupo me gustaría destacar tres nombres: Ann Bennaton, Yolanda Mata y Armando Díaz Espat. Estos tres intérpretes son reconocidos como pioneros de esta profesión en Guatemala y son quienes abrieron brecha y llevaron muy en alto y lejos la bandera de nuestro país.

A finales del año 2005 murió Ann Bennaton sin hacer mayor ruido, así como vivió, con toda discreción. EPTI quiere rendirle homenaje a estos destacados intérpretes y, por lo tanto, como directora de la institución, instituí la medalla que lleva el nombre de Ann para que las futuras generaciones de intérpretes que vengan sepan quiénes hicieron el camino y lo sigan con las mismas reglas éticas y profesionales que hasta hoy ellos han seguido.

Silvia Eugenia Pérez Cruz, exalumna en el área de traducción, es una de las profesionales que se hizo en el campo de la interpretación a la vera de Ann y comparte lo que a continuación van a leer:

«Lucrecia me ha pedido que comparta algunas palabras con ustedes con relación a la Medalla «Ann Bennaton». Las personas llegan a nuestras vidas por muchos motivos y nos acompañan en este caminar con diverso propósito. Recuerdo mi paso por la vida como intérprete y siempre, no importa cuántas veces lo haga, recordaré a Ann como una las personas que me abrieron la puerta en este campo y siempre estuvo dispuesta a enseñarme. Trabajar con ella en la cabina fue en todo momento un aprendizaje intenso. La pasión con la que abrazaba cada frase del orador se contagiaba. No podía uno menos que tratar de imitarla y creo que esa es la parte de su legado más precioso.

Su pasión por la palabra, la palabra más adecuada, la palabra que mejor transmitiera el sentido de lo que el conferenciante quería dejar en sus oyentes era su mayor deleite…»